La vejez es una etapa de la vida que, al igual que cualquier otra, se experimenta de manera única para cada individuo. A medida que envejecemos, atravesamos diferentes etapas, cada una con sus propias características y desafíos, y desarrollamos rasgos comunes que nos ayudan a comprender y afrontar mejor este proceso. En este artículo exploramos las 4 etapas de la vejez según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y repasamos las características más destacadas —físicas, emocionales y sociales— de esta etapa vital.
Explorando las etapas de la vejez: paso a paso
1. Primera Etapa: Prevejez o Jubilación
Esta etapa generalmente comienza alrededor de los 60 años, marcada por la transición de la vida laboral activa a la jubilación. Durante la prevejez, muchos individuos pueden disfrutar de la libertad y el tiempo libre que les brinda la jubilación. Sin embargo, también puede ir acompañada de ajustes emocionales y de identidad, ya que las personas se adaptan a una nueva rutina y encuentran significado más allá del trabajo.
2. Segunda Etapa: Vejez Temprana
La vejez temprana abarca aproximadamente desde los 70 hasta los 80 años. En esta etapa, las personas pueden enfrentar desafíos relacionados con la salud, pero aún mantienen niveles significativos de autonomía y capacidad funcional. Muchos individuos en esta etapa continúan participando activamente en la vida social, disfrutando de actividades recreativas y pasatiempos.
3. Tercera Etapa: Vejez Intermedia
La vejez intermedia, que abarca los 80 y 90 años, puede caracterizarse por cambios en la salud física y mental más evidentes. Es común que las personas en esta etapa experimenten una disminución de la movilidad y una mayor dependencia en términos de cuidado y apoyo. A pesar de estos desafíos, muchos individuos encuentran satisfacción y significado en relaciones familiares y conexiones interpersonales.
4. Cuarta Etapa: Vejez Avanzada o Fragilidad
La vejez avanzada, a partir de los 90 años en adelante, a menudo se asocia con una mayor fragilidad y vulnerabilidad física. Las personas en esta etapa pueden requerir una mayor atención médica y apoyo en las actividades diarias. A pesar de los desafíos, muchos individuos mantienen una calidad de vida significativa, especialmente cuando cuentan con una red sólida de cuidadores y un entorno de apoyo.

Las etapas de la vejez según la OMS
La Organización Mundial de la Salud ha establecido categorías para la vejez según la edad cronológica: de 65 a 74 años se considera vejez joven o temprana, de 75 a 84 años vejez intermedia, y a partir de 85 años vejez avanzada. Estas categorías reflejan la variabilidad en la salud y la capacidad funcional de las personas mayores.
Características de la vejez
Además de las etapas cronológicas, existen una serie de rasgos comunes que ayudan a entender mejor esta etapa de la vida:
- Diversidad: cada persona envejece de manera única, influenciada por factores genéticos, ambientales y de estilo de vida.
- Cambios físicos: la vejez conlleva cambios en la piel, los músculos y los huesos, y pueden surgir problemas de salud como la pérdida de audición y vista.
- Salud mental y equilibrio emocional: aunque la memoria puede volverse menos aguda con la edad, muchas personas mayores mantienen una salud mental positiva y una actitud vital equilibrada; la depresión y la ansiedad existen, pero no son la norma.
- Acumulación de experiencia: las personas mayores atesoran un vasto cúmulo de conocimientos y vivencias que aportan una perspectiva única y que a menudo comparten con las generaciones más jóvenes.
- Redefinición de prioridades: con el paso de los años cambia la escala de valores, y se da mayor peso a las relaciones, la salud y la calidad de vida frente a la búsqueda de éxito material.
- Convivencia intergeneracional: abuelos, bisabuelos y otros familiares mayores desempeñan un papel importante en la vida de los más jóvenes, en una relación que enriquece a ambas partes.
- Relaciones sociales: mantener conexiones sólidas con familia, amigos y comunidad mejora de forma directa la calidad de vida y el bienestar emocional.
- Resiliencia y adaptabilidad: tras haber superado numerosos desafíos a lo largo de la vida, las personas mayores suelen afrontar las adversidades con fortaleza, y muestran una notable capacidad de adaptación a nuevas circunstancias.
- Jubilación y ocio: el tiempo libre que ofrece la jubilación permite disfrutar de actividades antes postergadas por las responsabilidades laborales, como el voluntariado, los viajes o nuevas aficiones.
Preguntas frecuentes sobre la vejez
¿Cuándo se considera que una persona es mayor?
No hay una respuesta definitiva, ya que varía según la cultura y la perspectiva. En general, la vejez se asocia con la jubilación y el retiro, generalmente a partir de los 60 años.
¿Cómo puedo mantener una mente activa en la vejez?
Mantener la mente activa es esencial. Puedes hacerlo a través de la lectura, la resolución de rompecabezas, el aprendizaje de nuevas habilidades o la participación en actividades sociales.
¿Qué puedo hacer para mantenerme físicamente activo en la vejez?
La actividad física regular es fundamental. Caminar, nadar o practicar yoga son buenas opciones. Consulta a un médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios.
Conclusión
A medida que exploramos las diversas etapas y características de la vejez, queda claro que cada individuo enfrenta este proceso de manera única, con sus propias experiencias y desafíos. En Residencias Santa Rita entendemos la importancia de brindar un entorno cálido y un apoyo integral a quienes transitan por estas etapas de la vida. Nuestro compromiso va más allá de proporcionar instalaciones: nos esforzamos por crear un hogar donde la individualidad sea respetada, la salud sea prioritaria y las conexiones sociales se fomenten, en cada una de las etapas de la vejez.

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